Una buena teoría conspirativa es infalsable, halagadora para quien la cree y hostil a la casualidad. En esta serie las tomamos en serio —para desarmarlas con evidencia, no para reírnos del que las cree.
Este es un texto de ejemplo mientras la redacción termina la nota. En Informal preferimos publicar cuando el argumento está listo, no cuando el algoritmo lo pide. Volvé pronto: acá va a haber datos, contexto y una opinión que se banca la discusión.